Históricamente, la estrategia militar ha sido uno de los grandes temas de la reflexión política china y ha dado como resultado obras de enorme riqueza. Las más famosas forman el conjunto conocido como《武经七书》Wǔjīng qīshū, los Siete clásicos militares.
Conviene hacer aquí una precisión histórica. Los siete textos que forman este conjunto no fueron escritos originalmente como una colección. Proceden de épocas diferentes y fueron reunidos y establecidos como canon durante la dinastía 宋 Sòng. En 1080, durante el reinado de 宋神宗 Sòng Shénzōng, los siete tratados fueron seleccionados, revisados y publicados, convirtiéndose en textos fundamentales para la formación militar oficial.
Por eso, en muchos de estos tratados, la guerra aparece estrechamente vinculada con el gobierno. La organización del ejército, la disciplina, la economía, la selección de los hombres adecuados, la relación entre el gobernante y sus súbditos y la capacidad de aprovechar una situación favorable forman parte de la reflexión militar. La guerra es, en definitiva, una cuestión política antes de ser solamente una cuestión de armas.
Presentaremos brevemente cada uno y nos concentraremos después en la presentación del 道 dào de la guerra en uno de ellos.
2.《吴子兵法》Wúzǐ bīngfǎ, atribuido a 吴起 Wú Qǐ (siglo IV a.C.), quien era un general y estadista. Tiene un enfoque más práctico que El arte de la guerra de Sūnzǐ respecto la organización militar, el entrenamiento, la logística y la relación entre gobierno y ejército. Destaca la importancia de evaluar al enemigo, la disciplina férrea, la moral de las tropas y la adaptación táctica inmediata.
3.《司马法》Sīmǎ fǎ, Los Métodos de Sīmǎ, atribuido a 司马穰苴 Sīmǎ Rángjū (siglo VI a.C.), contiene material de diferentes épocas. Es el más antiguo y tiene un fuerte componente sobre leyes, regulaciones y rituales militares. Aborda la organización del ejército, la jerarquía, las recompensas y castigos, y la ética de la guerra, incluyendo el trato a prisioneros y a civiles. Es considerado un puente entre el pensamiento militar y el confuciano.
4.《尉缭子》Wèi Liáozǐ, Maestro Wèi Liáo (siglo IV a.C.), combina teoría política, organización estatal y estrategia militar. Es notable por su énfasis en la logística, la economía de guerra y el control centralizado del Estado. Discute la importancia de leyes militares estrictas, un régimen de recompensas y castigos claros, la disciplina de las tropas y la necesidad de un mando unificado y autoritario. Argumenta que la fuerza militar depende directamente de la solidez económica y política del Estado.
5.《黄石公三略》Huángshí gōng sānlüè, Las Tres Estrategias del señor Huángshí, atribuido al misterioso Maestro de la Roca amarilla que vivió, posiblemente, en los siglos III-II a.C., es el más filosófico de los siete tratados. Se centra en la estrategia para gobernantes y altos mandos, enfatizando la importancia de gobernar con virtud, ganarse el apoyo del pueblo, reclutar sabiamente a los talentos, discernir el momento oportuno y usar la fuerza solo como último recurso.
6.《李卫公问对》Lǐ Wèi gōng wènduì, Diálogos con el señor Lǐ de Wèi, ofrece un registro de conversaciones entre el emperador 唐 Táng 太宗 Tàizōng y su brillante general 李靖 Lǐ Jìng (señor de Wèi) en el siglo VII d.C. Es el más tardío y el único basado en una experiencia histórica verificable. Analiza campañas y batallas concretas de la historia china a la luz de las enseñanzas de los clásicos anteriores, especialmente Sūnzǐ.
Esto resulta especialmente interesante porque《六韬》Liù tāo está construido como un diálogo entre el rey 武 Wǔ y 姜太公 Jiāng Tàigōng y presenta la estrategia desde la perspectiva de quienes preparan el derrocamiento de una dinastía. El problema de la guerra aparece así unido al problema del gobierno: no se trata simplemente de cómo vencer a un ejército enemigo, sino de comprender cuándo un gobernante ha perdido las condiciones que permiten conservar el poder.
El texto está dividido en seis partes:《文韬》Wéntāo, sobre el gobierno y la selección de hombres;《武韬》Wǔtāo, sobre la estrategia militar;《龙韬》Lóngtāo, sobre la organización del ejército;《虎韬》Hǔtāo, sobre la preparación y las condiciones de la guerra;《豹韬》Bàotāo, sobre diferentes situaciones tácticas; y《犬韬》Quǎntāo, sobre la formación y conducción de las tropas.
El capítulo que nos interesa pertenece al primer libro y lleva un título particularmente significativo:《兵道》Bīngdào, “El dào de la guerra”. La palabra 道 dào no debe entenderse aquí necesariamente en el sentido metafísico que adquiere en el 老子 Lǎozǐ. Puede significar camino, principio, método o modo de proceder. La pregunta busca, en definitiva, aquello que permite comprender la lógica de la acción militar.
《兵道》 Bīngdào
El dào de la guerra
1. 武王问太公曰:“兵道如何?”
Wǔ wáng wèn Tài gōng yuē: “Bīng dào rú hé?”
El rey Wǔ le preguntó a Tài gōng: "¿Cuál es el dào de la guerra?"
太公曰:“凡兵之道,莫过乎一。一者、能独往独来。黄帝曰:一者、阶于道,几于神。
Tài gōng yuē: “Fán bīng zhī dào, mò guò hū yī. Yī zhě, néng dú wǎng dú lái. Huángdì yuē: Yī zhě, jiē yú dào, jī yú shén.
Tài gōng dijo: "En el dào de la guerra, nada está por encima de lo uno. Lo uno es aquello que puede ir y venir por sí mismo". El Emperador Amarillo dijo: "Lo uno da un paso hacia el dào y se aproxima a lo divino."
用之在于机,显之在于势,成之在于君。故圣王号兵为凶器,不得已而用之。
Yòng zhī zài yú jī, xiǎn zhī zài yú shì, chéng zhī zài yú jūn. Gù shèng wáng hào bīng wéi xiōngqì, bùdéyǐ ér yòng zhī.
Su empleo depende de la oportunidad; su manifestación depende de la configuración de las fuerzas y su realización depende del gobernante. Por eso los reyes sabios consideran las armas instrumentos funestos y solo recurren a ellas cuando no queda otra posibilidad.
今商王知存而不知亡,知乐而不知殃。夫存者非存,在于虑亡。
Jīn Shāng wáng zhī cún ér bù zhī wáng, zhī lè ér bù zhī yāng. Fū cún zhě fēi cún, zài yú lǜ wáng.
Ahora el rey de los Shāng conoce la conservación, pero no conoce la destrucción; conoce el placer, pero no conoce la calamidad. Aquello que permite conservarse no consiste simplemente en conservarse, sino en considerar la posibilidad de perecer.
乐者非乐,在于虑殃。今王已虑其源,岂忧其流乎。”
Lè zhě fēi lè, zài yú lǜ yāng. Jīn wáng yǐ lǜ qí yuán, qǐ yōu qí liú hū?”
Aquello que permite disfrutar no consiste simplemente en disfrutar, sino en considerar la posibilidad de la calamidad. Ahora que el rey ya ha considerado su origen, ¿por qué habría de preocuparse por su curso?
2. 武王曰:“两军相遇,彼不可来,此不可往,各设固备,未敢先发。我欲袭之,不得其利,为之奈何?”
Wǔ wáng yuē: “Liǎng jūn xiāng yù, bǐ bù kě lái, cǐ bù kě wǎng, gè shè gù bèi, wèi gǎn xiān fā. Wǒ yù xí zhī, bù dé qí lì, wéi zhī nài hé?”
El rey Wǔ dijo: «Si dos ejércitos se enfrentan, uno no puede avanzar y el otro no puede retirarse. Cada uno establece sólidas defensas y ninguno se atreve a atacar primero. Quiero sorprenderlo, pero no encuentro una ventaja. ¿Qué podría hacer?»
太公曰:“外乱而内整,示饥而实饱,内精而外钝,一合一离,一聚一散,阴其谋,密其机;高其垒,伏其锐。
Tài gōng yuē: “Wài luàn ér nèi zhěng, shì jī ér shí bǎo, nèi jīng ér wài dùn, yī hé yī lí, yī jù yī sàn, yīn qí móu, mì qí jī; gāo qí lěi, fú qí ruì.
Tài gōng dijo: "Exterioriza desorden, pero mantén el orden en el interior; muestra hambre, pero en realidad permanece saciado; sé preciso en el interior, pero muestra torpeza en el exterior. Acércate y aléjate; reúne una parte y dispersa otra. Oculta tus planes y mantén secreta la oportunidad; eleva tus fortificaciones y esconde tus tropas de élite.
士寂若无声,敌不知我所备。欲其西,袭其东。”
Shì jì ruò wú shēng, dí bù zhī wǒ suǒ bèi. Yù qí xī, xí qí dōng.”
Que los soldados permanezcan silenciosos, como si no hubiera ningún sonido, para que el enemigo no sepa qué hemos preparado. Si quieres que mire hacia el oeste, ataca por el este".
3. 武王曰:“敌知我情,通我谋,为之奈何?”
Wǔ wáng yuē: “Dí zhī wǒ qíng, tōng wǒ móu, wéi zhī nài hé?”
El rey Wǔ dijo: "Si el enemigo conoce nuestra situación y descubre nuestros planes, ¿qué debemos hacer?"
太公曰:“兵胜之术,密察敌人之机而速乘其利,复疾击其不意。”
Tài gōng yuē: “Bīng shèng zhī shù, mì chá dí rén zhī jī ér sù chéng qí lì, fù jí jī qí bù yì.”
Tài gōng dijo: "El método para alcanzar la victoria consiste en observar secretamente la oportunidad del enemigo, aprovechar rápidamente cualquier ventaja y volver a golpear con rapidez allí donde no lo espera."
一 yī, 机 jī y 势 shì
Este breve capítulo concentra una serie de ideas que aparecen repetidamente en la tradición estratégica china. Entre ellas hay tres que me parecen especialmente importantes: 一 yī, 机 jī y 势 shì.
La primera, 一 yī, es la más difícil de traducir. Una traducción como “unidad” resulta posible, pero probablemente sea demasiado pobre si entendemos la palabra únicamente como la unión de varias partes. El texto dice “lo uno es aquello que puede ir y venir por sí mismo”. La idea parece estar relacionada con la concentración de la acción, con la capacidad de actuar como una totalidad y sin quedar paralizado por la dispersión de las fuerzas.
Después aparece 机 jī: “su empleo depende de la ocasión”. 机 jī puede referirse a la ocasión, al momento decisivo, a la coyuntura que permite actuar. La estrategia no consiste solamente en disponer de una determinada fuerza, sino en reconocer cuándo esa fuerza puede ser utilizada eficazmente. Una oportunidad que no se reconoce o que se deja pasar deja de ser una oportunidad.
La palabra 势 shì resulta todavía más importante. Traducirla simplemente como “poder” puede hacernos pensar en una fuerza que alguien posee de manera estable. En la tradición estratégica china, sin embargo, shì tiene un sentido mucho más dinámico: designa la configuración de las fuerzas dentro de una situación, la posición relativa de sus elementos y el potencial que esa configuración ofrece para la acción. El estratega no actúa en un vacío. Actúa dentro de una situación que puede favorecerlo o perjudicarlo, y una parte fundamental de su inteligencia consiste en saber reconocer esa configuración y aprovecharla.
Por eso 机 jī y 势 shì están estrechamente relacionados. El primero nos conduce hacia el momento oportuno; el segundo, hacia la situación que hace posible ese momento. La eficacia de la acción no depende solamente de lo que uno posee, sino también de aquello que la situación permite hacer.
La segunda parte del capítulo lleva estos principios al campo de batalla. Si los dos ejércitos están firmemente atrincherados y ninguno se atreve a atacar primero, la solución no consiste necesariamente en aumentar la fuerza del ataque. Consiste en modificar la percepción que el adversario tiene de la situación: mostrar desorden manteniendo el orden; mostrar hambre cuando en realidad se está bien abastecido; conservar la eficacia en el interior mientras se muestra torpeza en el exterior.
La estrategia se convierte así en una lucha por la interpretación. El adversario no necesita ignorarlo todo: basta con que interprete de manera equivocada aquello que observa. Por eso la frase final de este apartado es tan famosa: “si quieres que mire hacia el oeste, ataca por el este”. No se trata simplemente de engañar por engañar. El engaño tiene sentido porque permite alterar la configuración de la situación y producir una oportunidad. Aquí volvemos a encontrar la relación entre 机 jī y 势 shì: se modifica lo que el adversario cree que está ocurriendo para crear una coyuntura favorable a la propia acción.
El último intercambio del capítulo lo expresa con gran claridad. Si el enemigo descubre nuestros planes, ya no podemos depender del engaño que habíamos preparado. Hay que observar entonces la oportunidad o coyuntura que se presenta en el propio enemigo, aprovecharla rápidamente y atacar aquello que no espera. La estrategia no consiste, por tanto, en aplicar mecánicamente un plan previamente elaborado. Consiste en conservar la capacidad de responder a una situación cambiante.
Esta es quizá una de las razones por las que los clásicos militares chinos han tenido una influencia tan duradera. Su interés no reside solamente en las técnicas de combate que describen, muchas de ellas inseparables de las condiciones históricas en las que fueron formuladas. Lo que permanece es una determinada concepción de la acción: conocer las propias fuerzas, conocer al adversario, ocultar aquello que debe permanecer oculto, reconocer la configuración de la situación y actuar en el momento oportuno.
Y hay todavía una última enseñanza. El texto no termina diciendo que el buen estratega es quien ama la guerra, sino todo lo contrario. Los reyes sabios consideran las armas instrumentos funestos y solo recurren a ellas cuando no queda otra posibilidad. La inteligencia estratégica consiste, entonces, no solamente en saber vencer, sino también en comprender cuándo la fuerza es necesaria, cuándo puede evitarse y cómo leer una situación antes de que la situación obligue a actuar.
Los Siete clásicos militares reúnen una parte fundamental de la antigua reflexión china sobre la guerra, pero《六韬》Liù tāo, Las seis estrategias ocultas, muestra con especial claridad hasta qué punto esa reflexión estaba vinculada con la política. Bajo la figura legendaria de Jiang Taigong, la guerra aparece como un problema de gobierno, de conocimiento y de comprensión de las fuerzas que actúan en una situación.
Por eso la pregunta con la que comienza el capítulo sigue siendo una buena manera de entrar en estos textos: 兵道如何 Bīng dào rú hé? ¿Cuál es el dào de la guerra?
Díaz, M. E. y Torres, L. N. (4 de octubre de 2022. Actualizado el 22 de septiembre de 2026.). Los Siete clásicos militares. El 道 dào de la guerra. China desde el Sur. https://www.chinadesdeelsur.com/2022/10/el-dao-del-ejercito.html
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Es maravilloso el texto, el Dao aplica también a la vida, más allá de que el autor lo ha pensado para el Ejército. Magnífico ensayo filosófico ♥️🇨🇳
ResponderEliminarEl Daoísmo en China alcanzó a todos los aspectos de la vida. Si sigue nuestras publicaciones de literatura encontrará todo tipo de aplicaciones del dao!
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