甲骨文 jiă gŭ wén, la primera forma de escritura china

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La historia de 王懿荣 Wáng Yìróng (1845–1900) se comenzó a escribir en dos momentos cruciales de la historia china, separados en el tiempo por más de 3.000 años. El último de estos acontecimientos lo llevaría al suicidio, junto con su esposa, a los 55 años. 

Huesos de dragón

A finales del siglo XIX, 王懿荣 Wáng Yìróng director de la Academia Imperial, contrajo malaria y el médico le recetó polvo de 龙骨 lóng gǔ, “huesos de dragón”. Al ir a la farmacia de medicina tradicional china a que le preparan su medicina, descubrió que el tipo de hueso que le habían recetado contenía inscripciones antiguas. Comenzó a coleccionar esos huesos y aquí la historia se nos fragmenta en dos partes: por un lado, Wáng abrió una línea de investigación que llega hasta nuestros días sobre este tipo de escritura. Por otro, su labor y su vida se vieron truncadas, como la de muchos estudiosos chinos de la época, por los violentos acontecimientos políticos de su época. 

 
Pero comencemos por el principio, en las últimas centurias de la dinastía 商 Shāng. Allí los adivinos grababan, en caparazones de tortuga y escápulas de diferentes animales, bueyes por ejemplo, símbolos gráficos con un grados considerable de sofisticación. Esto implica que la escritura en China ya tenía una historia de la que ellos eran herederos. 

Estructura de los 甲骨文 jiă gŭ wén

Los 甲骨文 jiǎ gǔ wén encontrados desde finales del siglo XIX no son meramente pictogramas. De hecho, solo el 23% poseen esa característica. 32% son compuestos semánticos, 11% préstamos fonéticos, 27% compuestos fonéticos y 2% son ideogramas. Un 6%, hasta el momento, es incierto. Este tipo de complejidad hace sospechar que los caracteres llevaban ya un tiempo considerable de evolución y que no sería extraño que en algún momento se descubrieran algunos más antiguos.

Se han identificado unos 4.000 caracteres, pero muchos de ellos tienen más de una forma. Si se consideran las variantes, la cifra asciende a unos 30.000. Alrededor de 1.500 de esos 4.000 han sido descifrados. La tarea de desciframiento de estos caracteres continúa, así como también los hallazgos de caracteres nuevos. Destacadas universidades chinas tienen proyectos de investigación en esta área.

En las páginas de etimologías chinas se pueden encontrar formas de 甲骨文 jiă gŭ wén en el caso de que estén atestiguadas. 

Un mensaje de más de 3.000 años

Cuando comenzamos este post, dijimos que 王懿荣 Wáng Yìróng nació en 1845 y falleció en 1900. Podríamos haber dicho que Wáng nació tres años más tarde de finalizada la Primera Guerra del Opio y once años antes de que se desatara la segunda, y que se suicidó luego de que una alianza de ocho naciones, lideradas por Gran Bretaña, luego de librar la Batalla de Pekín, tomara por la fuerza la ciudad. En otro post continuaremos con la historia de su mejor amigo, un gran escritor, con una vida también trágica, que continuó su legado y otros protagonistas de la historia del descubrimiento.

Ahora nos preguntamos si aquellos adivinos que grababan pacientemente caparazones de tortuga llegaron a predecir que su reino sería invadido, que el sabio que más de 3.000 años después leería con avidez sus mensajes se suicidaría luego de una invasión extranjera, y que para sorpresa de todo el mundo ese reino se levantaría victorioso no muchos años después. 

Documental de la CCTV9, en inglés, sobre los 甲骨文 jiă gŭ wén, en dos partes:


Notas

(1) 龙骨 lóng gǔ se usa también como término técnico para el esternón de las aves (quilla).

(2) Si visitan la provincia de 山东 Shān dōng, en el noreste de China, no dejen de visitar el Museo de 王懿荣 Wáng Yìróng, al que pertenece la primera de las imágenes del post. Está ubicado en la ciudad de 烟台市 Yān tái shì.

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