荀子 Xún Zĭ: Se hace camino al andar

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荀子 Xún Zǐ (310-235 a.e.c.), cuyo nombre era 荀況 Xún Kuàng, nació en el estado de 赵 Zhào, durante el período de los Reinos Combatientes, y fue uno de los tres grandes confucianistas del período preQín. Feng Youlan (1989:188) afirma que fue el último gran filósofo de la prestigiosa academia 稷下 Jì Xià, mantenida por el reino de 齐 Qí. Esta academia fue la primera escuela de eruditos que fue solventada de manera oficial por un reino. El maestro Xún ocupó cargos de consejero en varios reinos, hasta que se retiró a causa de que el último gobernante que lo tuvo como consejero fue asesinado.

De acuerdo con la costumbre tradicional china, el nombre de su obra es 《荀子》Xún Zǐ y consta de 32 capítulos que tratan de modo argumentativo una amplia variedad de temas. 

Malos, sí, pero no incorregibles

Los seres humanos somos malos por naturaleza (荀子 Xún Zĭ, cap. 23). Esta es la provocadora tesis de 荀子 Xún Zĭ que no permite ver que a pesar de pertenecer a la escuela confucianista, se separa del pensamiento de Mencio. A su vez, podemos entender a partir de esta tesis la influencia que ejerció en la escuela legalista.

Más allá de la oposición tradicional que acabamos de mencionar entre 荀子 Xún Zĭ y Mencio acerca de la naturaleza humana, ambos comparten la tesis confucianista de la posibilidad de mejorar a los hombres, tanto gobernantes como gobernados, por medio de la educación. ¿En qué difieren, entonces? En el punto de partida y en los medios que proponen para la mejora. 荀子 Xún Zĭ transforma su afirmación del carácter detestable de los seres humanos en una exhortación a cultivarse a uno mismo en la búsqueda de apartarse de esa tendencia innata de la especie. La expresión que usa para este cultivo de sí es 化性 huà xìng, transformar la propia naturaleza o el propio carácter, una verdadera alquimia de sí. A su vez, su visión negativa de las disposiciones innatas humanas no sólo no lo lleva a despreciar al hombre sino a exaltar su posición como capaz de sobreponerse a esto:

《荀子》 Xún zǐ《天论》"Tiān lùn", "Discusión acerca del cielo"

天有其时,地有其财,人有其治,夫是之谓能参。

Tiān yǒu qí shí, dì yǒu qí cái, rén yǒu qí zhì, fū shì zhī wèi néng cān.

El cielo tiene sus estaciones, la tierra tiene su riqueza, el hombre tiene su capacidad de gobierno, es por esto que se puede decir que forma parte (de ellos).

La importancia del ritual

荀子 Xún Zĭ entiende al ritual como una herramienta pedagógica de gobierno por medio del cual se facilita que las personas, en vez de seguir sus deseos, se atengan a las costumbres de su reino. Además de este fin ético, los rituales tienen un fin político en tanto favorecen la cohesión social. Estrechamente relacionada con el ritual, la música cumple en el pensamiento de 荀子 Xún Zĭ fines análogos.

En el capítulo 17 afirma que los rituales son como las señales de advertencia que se colocaban en los lugares peligrosos. Los considera, así, 表道 biăo dào, marcas en el camino colocadas por los sabios para que la gente no resulte dañada.

Se hace camino al andar

Uno de los aspectos más interesantes y polémicos del pensamiento de 荀子 Xún Zǐ está constituido por sus reflexiones acerca del 道 dào, entendido aquí como el camino que debe recorrer el hombre para apartarse de sus tendencias malvadas y volverse sabio. Lo que ocurre es que a diferencia de lo que se afirma en Analectas acerca de Tiān, el cielo, en el caso de 荀子 Xún Zǐ hay una versión completamente naturalista sobre este principio, conceptualizado como el responsable de los cambios cíclicos de la naturaleza pero sin injerencias prácticas. Se puede pensar entonces que el dào es un camino forjado por los sabios para que el hombre pueda vivir una vida buena en medio de un universo que no posee, por sí mismo, ningún tipo de providencia ni tendencia moralizante. Graham, en su obra Los disputadores del Dào, sostiene que hay una cierta objetividad del camino que 荀子 Xún Zǐ considera que hay que seguir para mejorar la naturaleza humana, pero el debate sigue actualmente abierto.

(1) Citamos la página de la obra de Feng Youlan por su traducción al español, Breve historia de la filosofía china, Beijing, Ediciones de Lenguas Extranjeras, 1989.

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