" Japón como espejo y contradicción: 周恩来 Zhōu Ēnlái y la búsqueda de una modernidad china

Japón como espejo y contradicción: 周恩来 Zhōu Ēnlái y la búsqueda de una modernidad china

0

A pesar del creciente sentimiento antijaponés provocado por las Veintiuna Demandas, Japón continuaba siendo el espejo y el puente de modernidad más accesible para la juventud intelectual china. El archipiélago de la era 大正 Taishō era un hervidero de corrientes: desde el constitucionalismo liberal hasta el socialismo científico y el anarquismo. Para los jóvenes nacidos a finales del siglo XIX, cruzar el mar Oriental representaba un rito de paso intelectual y existencial. No buscaban meramente adquirir destreza técnica, sino encontrar respuestas a una pregunta angustiante: ¿cómo reconstruir un sujeto político soberano y ético sobre las ruinas de un orden político y cultural que parecía desmoronarse? En este contexto de intensa agitación patriótica, de dolor ante la fragmentación de la patria bajo el poder de los caudillos militares y de fascinación por las nuevas corrientes del pensamiento mundial, se embarcó hacia Tokio un joven de diecinueve años procedente de 天津 Tiānjīn: 周恩来 Zhōu Ēnlái.

El espejo paradójico: entre la humillación nacional y la atracción intelectual

Hacia finales de la década de 1910, la experiencia de los estudiantes chinos en Japón estaba atravesada por una contradicción insoslayable. Por un lado, la humillación colectiva provocada por las Veintiuna Demandas (二十一条 Èrshíyī tiáo), presentadas en 1915 por el gobierno japonés de 大隈重信 Ōkuma Shigenobu al gobierno de 袁世凯 Yuán Shìkǎi, había intensificado el sentimiento antijaponés. El 9 de mayo de aquel año, cuando se aceptó el ultimátum japonés, quedó asociado a la memoria nacional como una fecha de humillación: el llamado «Día de la Vergüenza Nacional» (国耻日 Guóchǐrì). Por otro lado, la proximidad geográfica, la afinidad gráfica a través de los caracteres chinos y la intensa labor de traducción y modernización conceptual desarrollada desde la era 明治 Meiji convertían a Tokio en un espacio privilegiado de experimentación intelectual para China.

Los intelectuales reformistas de la generación anterior, como 梁启超 Liáng Qǐchāo y 严复 Yán Fù, ya habían advertido que Japón operaba como un filtro acelerado de las ideas occidentales. El léxico de la modernidad —nociones como «sociedad» (社会 shèhuì), «economía» (经济 jīngjì), «filosofía» (哲学 zhéxué) o «soberanía» (主权 zhǔquán)— experimentó una profunda transformación a través de la mediación japonesa. Muchos conceptos de la tradición cultural europea habían sido traducidos al japonés mediante expresiones construidas con caracteres chinos, que luego fueron incorporadas al vocabulario intelectual chino. No se trataba, sin embargo, de una simple importación: algunos términos eran neologismos japoneses, mientras que otros recuperaban palabras de la tradición clásica china y les asignaban significados modernos. Así, los jóvenes chinos acudían a la metrópoli imperial japonesa para aprender a nombrar de nuevo su propio mundo en crisis.

La efervescencia de la «Democracia Taishō» y el giro ideológico

El Japón al que arribó 周恩来 Zhōu Ēnlái en octubre de 1917, después de graduarse de la escuela media, no era ya la sociedad de las primeras décadas de 明治 Meiji, sino el escenario plural y convulso de la llamada «Democracia Taishō» (大正デモクラシー Taishō demokurashī).

En el ámbito universitario, teóricos como 吉野作造 Yoshino Sakuzō articulaban la doctrina del minpon shugi (民本主義), un esfuerzo por dotar de una base popular y representativa al sistema constitucional imperial sin cuestionar formalmente la soberanía del emperador. Yoshino distinguía este principio de la democracia entendida como soberanía popular: el gobierno debía orientarse al bienestar del pueblo y atender su voluntad, aunque la estructura constitucional japonesa no reconociera al pueblo como titular de la soberanía. Esta distinción ilustra las formas particulares que adoptó la recepción de las ideas políticas europeas y estadounidenses en Japón.

Al mismo tiempo, el impacto de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia aceleraba la difusión de las ideas socialistas y marxistas. En la Universidad Imperial de Kioto, el economista 河上肇 Kawakami Hajime se había convertido en una de las figuras más influyentes de la reflexión socialista japonesa. Sus escritos sobre la pobreza, la economía política y la teoría del valor circularon entre los jóvenes intelectuales chinos interesados en las nuevas doctrinas sociales. Entre las lecturas asociadas a la formación intelectual de 周恩来 Zhōu Ēnlái se encuentran obras como Binbō monogatari (貧乏物語, «El relato de la pobreza»), de Kawakami, y Shakai shugi seizu (社会主義精髄, «La esencia del socialismo»), de 幸徳秋水 Kōtoku Shūsui. Estas lecturas contribuyeron a familiarizarlo con las críticas socialistas al orden económico y con las propuestas de transformación de la sociedad.

Para estos estudiantes, las corrientes occidentales no eran debates académicos abstractos. El pragmatismo, el utilitarismo, el anarquismo y el materialismo histórico se disputaban la atención de una generación que buscaba respuestas a la crisis de China. En distritos como Kanda, centro neurálgico de las librerías de Tokio y de la vida estudiantil extranjera, los libros, las publicaciones periódicas y las asociaciones intelectuales constituían espacios fundamentales de intercambio y discusión.

El periplo existencial de 周恩来 Zhōu Ēnlái en Tokio

Instalado en el barrio de Kanda y matriculado en la Escuela Preparatoria de Asia Oriental (東亜高等予備学校 Tōa Kōtō Yobigakkō) para perfeccionar su dominio del idioma japonés, 周恩来 Zhōu Ēnlái experimentó en carne propia las tensiones de su tiempo. Su diario de estancia en Japón (旅日日记 Lǚrì rìjì) documenta una etapa de introspección ética, disciplina cotidiana y zozobra vocacional. Sus anotaciones permiten reconstruir no solamente sus actividades y dificultades académicas, sino también las inquietudes de un joven que intentaba encontrar su lugar en un mundo en transformación.

周恩来 Zhōu Ēnlái intentó ingresar sin éxito a la Escuela Normal Superior de Tokio (東京高等師範学校 Tōkyō Kōtō Shihan Gakkō) en marzo de 1918 y a la Primera Escuela Superior (第一高等学校 Daiichi Kōtō Gakkō) en julio del mismo año. Sus dificultades con el idioma japonés fueron uno de los obstáculos que le impidieron acceder a esas instituciones. Lejos de reducirse a un tropiezo académico, este período de relativa marginación institucional profundizó su contacto con las redes asociativas y políticas de sus compatriotas. Participó en la 新中学会 Xīn Zhōngxuéhuì, organización de jóvenes intelectuales chinos, y en las movilizaciones estudiantiles que protestaron enérgicamente contra el acuerdo militar chino-japonés de 1918.

En mayo de aquel año, ambos gobiernos habían firmado un acuerdo de defensa conjunta en el contexto de la Primera Guerra Mundial y de la intervención en Rusia. Para los estudiantes chinos residentes en Japón, el tratado constituía una amenaza a la soberanía de su país y una nueva manifestación de la política expansionista japonesa. Las protestas que organizaron expresaban una contradicción que atravesaba toda su experiencia: estudiaban en Japón para apropiarse de los instrumentos intelectuales de la modernidad, pero rechazaban la política imperialista del mismo Estado que les ofrecía esa formación.

El paso de 周恩来 Zhōu Ēnlái por Japón contribuyó a transformar una vocación que inicialmente oscilaba entre el magisterio y las letras en un compromiso creciente con la transformación política y social. Su evolución ideológica, sin embargo, no fue una conversión súbita ni quedó concluida durante aquellos meses. Las lecturas y experiencias japonesas constituyeron una etapa decisiva de un proceso que continuaría desarrollándose después de su regreso a China y durante sus posteriores actividades políticas en Europa.

El regreso: de la recepción crítica a la movilización del Cuatro de Mayo

En abril de 1919, 周恩来 Zhōu Ēnlái decidió abandonar Japón y regresar a China, pocas semanas antes del estallido del Movimiento del Cuatro de Mayo. Su experiencia formativa en el archipiélago había cerrado un ciclo fundamental, pero también había abierto una nueva etapa de compromiso político. A su regreso, se incorporó a la intensa actividad estudiantil que se desarrollaba en 天津 Tiānjīn y participó en la organización de nuevas asociaciones juveniles, entre ellas 觉悟社 Juéwùshè, Sociedad del despertar.

Para la intelectualidad china que protagonizaría la renovación cultural a través de revistas como Nueva Juventud (新青年 Xīn Qīngnián), Japón había sido uno de los espacios fundamentales de contacto con las corrientes que cuestionaban el orden moral y político tradicional. La crítica al confucianismo, la reivindicación de la ciencia y la democracia y la búsqueda de nuevas formas de organización social confluyeron en un movimiento intelectual que tuvo sus principales centros de actividad en China, particularmente en las ciudades principales. La experiencia japonesa de los estudiantes fue una de las vías por las que estas ideas se incorporaron al debate nacional.

Sin embargo, el aprendizaje no derivó en una adopción ciega del modelo japonés. La creciente agresividad geopolítica de Tokio, que alcanzó una nueva expresión cuando las antiguas concesiones alemanas de 山东 Shāndōng fueron transferidas a Japón en el contexto de la Conferencia de Paz de París, provocó una fractura cada vez más profunda. La decisión de las potencias aliadas de reconocer las pretensiones japonesas sobre 山东 Shāndōng, en lugar de restituir los derechos alemanes a China, desencadenó las protestas del Cuatro de Mayo.

Aquellos mismos jóvenes que habían aprendido nuevos términos filosóficos y teorías políticas en las aulas y librerías japonesas regresaron para participar en una movilización que cuestionaba tanto la debilidad del gobierno chino como la tutela imperialista extranjera. La modernidad que buscaban ya no podía identificarse con la imitación de un modelo externo: debía servir para resistir la dominación y construir una sociedad capaz de decidir su propio destino.

La trayectoria de 周恩来 Zhōu Ēnlái permite observar esta paradoja en toda su complejidad. Japón fue simultáneamente un espacio de aprendizaje y un adversario político; un puente hacia las ideas europeas y estadounidenses y una potencia cuya expansión amenazaba la soberanía china. Para aquella generación, cruzar el mar no significó abandonar China, sino buscar fuera de ella los instrumentos intelectuales con los que intentar reconstruirla.



Barnouin, B., & Yu, C. (2006). Zhou Enlai: A Political Life. Hong Kong: The Chinese University Press.

Chow, T. (1960). The May Fourth Movement: Intellectual Revolution in Modern China. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Fogel, J. A. (Ed.). (1995). The Role of Japan in Modern Chinese History. Berkeley: University of California Press.

Itoh, M. (2016). The Origins of Contemporary Sino-Japanese Relations: Zhou Enlai and Japan. New York: Palgrave Macmillan.

Jansen, M. B. (1975). Japan and China: From War to Peace, 1894–1972. Chicago: Rand McNally College Publishing Company.

Liu, L. H. (1995). Translingual Practice: Literature, National Culture, and Translated Modernity—China, 1900–1937. Stanford: Stanford University Press.

Sanetō, K. (实藤惠秀). (1983). 中国人留学日本史 (Zhōngguórén liúxué Rìběn shǐ). Beijing: 生活·读书·新知三联书店.

Schwarcz, V. (1986). The Chinese Enlightenment: Intellectuals and the May Fourth Movement of 1919. Berkeley: University of California Press.

Zhou, E. (周恩来). 旅日日记 (Lǚrì rìjì). Diario de la estancia de Zhou Enlai en Japón. 

Serie histórica 

La República frustrada y el ascenso de 袁世凯 Yuán Shìkǎi (1912–1916) 

Las veintiuna reclamaciones y el despertar de la Nueva Cultura (1915) 

Japón como espejo y contradicción: 周恩来 Zhōu Ēnlái y la búsqueda de una modernidad china (Lectura actual)

Díaz, M. E. y Torres, L. N. (1 de noviembre de 2026). Japón como espejo y contradicción: 周恩来 Zhōu Ēnlái y la búsqueda de una modernidad china. China desde el Sur. https://www.chinadesdeelsur.com/2026/11/japon-como-espejo-y-contradiccion-zhou.html

  

南

 

 

Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios